“Estás en la cuerda floja”

Isabel Pérez es una periodista española que, actualmente, cubre el conflicto en Gaza. Hace un año y medio que vive y trabaja allí, fungiendo como corresponsal para una cadena de televisión iraní, HispanTV. Esta es su historia.

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Hacia Ginebra II

¿Cuán exitosas serán las negociaciones de paz que buscan solucionar el conflicto civil en Siria?

Representantes de países del Occidente, “amigos de Siria” –E.E.U.U., Francia y Reino Unido, entre otros-, la ONU, la Liga de Estados Árabes, así como Rusia, un aliado firme al actual régimen de Bashar Al Assad, moderarán la discusión para alcanzar un esperado cese de hostilidades en Siria.

Una delegación de la Coalición Nacional Siria estará presente en la mesa. Sin embargo, es muy importante recordar que este grupo no representa los intereses de todas las partes involucradas en la oposición.

En el mejor de los casos, la conferencia de Ginebra II lograría un acuerdo para el desarme, el alto al fuego y el establecimiento de un gobierno transitorio en el que exista participación de miembros del gobierno de Assad y miembros de la amplia oposición.  Pero, hay varios bloqueos a esta solución y el principal es la negativa del Presidente en renunciar a su cargo. Para él y sus homólogos ruso e iraní esta crisis es materia de seguridad nacional y se ha atendido como a cualquier incidente de corte terrorista. Si bien al principio, la revolución no cumplía con ese escenario planteado, en el 2012 y 2013 con el respaldo de cédulas yihadistas esa narrativa se ha vuelto realidad.

Según el acuerdo final de Ginebra I firmado el 30 de junio de 2012,  una intervención por parte de la comunidad internacional quedaría fuera de la negociación. En el documento se reafirma la independencia y soberanía territorial de Siria y se suma al hecho que Rusia e Irán han rechazado la posibilidad y contemplado defender a Assad militarmente de llegar a ocurrir una incursión de Occidente.  Por más honorables que fuesen los motivos…

En los próximos días, conoceremos cuán fortalecida, reivindicada o debilitada está la voluntad política de los actores involucrados (ya desgastados) en la crisis.

La lucha interna ha dejado, entre controversias sobre el uso de armas químicas y posibles atentados terroristas, más de 125,000 muertos de acuerdo con el Observatorio Sirio de Derechos Humanos.  Podría sumarse a esta cifra la reciente noticia de que 11,000 detenidos fueron torturados y asesinados por las autoridades sirias.

Según ACNUR, 180,000 personas se han visto en la necesidad de desplazarse internamente por el conflicto mientras que más de 2.18 millones sirios han buscado refugio fuera de las fronteras nacionales.

Deconstruyendo el glamour de la Primavera Arabe en la prensa internacional

A continuación un extracto de mi ponencia presentada el 8 de noviembre de 2013 en la I Cumbre de Análisis Internacional de Grupo IMG_4784Latitudes.

Si nos detenemos en la biografía de Bouazizi, podríamos fácilmente catalogarlo como un mártir. La tragedia de su vida se resume en numerosos intentos de encontrar empleo, rechazo a entrar al ejército, y tener que sustentar a su madre, su tío y sus hermanas con un monto aproximado de $140 mensuales vendiendo frutas en una calle de su ciudad, Sidi Bouzid. Ahora, díganme ustedes si esta historia sería idónea para encabezar el noticiero de las tardes. Si lo han pensado, quisiera que reflexionaran en el ¿por qué?

De acuerdo con el teórico Michel Foucault, la gente tiene un deseo muy grande de no tener que empezar sino de encontrarse al otro lado del discurso sin haber tenido que considerar desde el exterior cuanto podía tener de singular el suceso. Estamos acostumbrados a recibir la información depurada y crear prejuicios o reafirmar los ya existentes porque siempre tenemos algo “mejor que hacer”.

Los medios de comunicación masivos en Occidente saben de esta tendencia y por un momento, me adentraré en un término psicológico para ayudarlos a entender la sensación y percepción de un suceso como la Primavera Árabe.

Dentro de los Principios de Gestalt, una teoría sobre la percepción visual, se pueden encontrar tres leyes:

  1. Ley de cierre, que es la tendencia de unir partes que no están unidas con el propósito de percibir una figura completa.
  2. Ley de proximidad, que es la tendencia de agrupar objetos que están próximos.
  3. Ley de similitud, que es la tendencia de agrupar objetos similares en apariencia.

Si ya van entiendo hacia dónde voy, pónganse el sombrero de los jefes de contenido de la BBC o Al Jazeera cuyos canales y emisoras pueden verse y escucharse en decenas de países de diferentes idiomas y continentes. Sin duda para enero 2011, había un gran movimiento. No tienen idea de la magnitud de sus repercusiones, sólo saben que el presidente de Túnez, Zine El Abidine Ben Alí, huye de su país ante las protestas; y que en el Estado vecino de Egipto, los manifestantes demandan la salida del aquel entonces presidente Hosni Mubarak.  Para Occidente, dos dictadores con décadas en el poder y en vez del movimiento ser uno efímero, se registran convocatorias por las redes sociales en otros países. Hay que ponerle un nombre. En marzo, Libia y Siria se unen. Primavera no suena mal, Arabe es lo que hablan.

….

Uno pensaría que con la globalización, el periodista sería reconocido cada vez más como un ente “fiscalizador” de la “verdad” y más aún cuando, hace apenas dos décadas atrás la guerra en Bosnia se había convertido en el primer conflicto mediatizado. La película Welcome to Sarajevo describe muy bien esa situación.

El periodismo de guerra sí es glamouroso, sí apela a la masa, sí es necesario. No obstante, en el contexto de la Primavera Arabe la tendencia de la prensa internacional a reaccionar a los conflictos, enfocarse en lo visible, la violencia específicamente, y buscar cuál de los dos bandos tiene o no la razón es simplemente insostenible. ¿Cuánto sabemos de la complejidad social y política de estos países? Si no es que buscamos revistas especializadas, académicas, documentales o especiales televisivos sobre X o Y país, probablemente no nos enteraríamos. ¿Y qué podemos decir de las historias de éxito? ¿Cómo pensar que la prensa internacional hace una gran cobertura si no está presente para dar seguimiento?

Una generación perdida

Por Natalia A. Bonilla Berríos | Columna publicada en 80 grados

El campamento de refugiados era visto como una solución temporera. Las protestas civiles que iniciaron en marzo 2011 no causaron olas migratorias significantes en ése momento; después de todo, el pueblo esperaba derrocar el régimen de Bashar al Assad aprovechando la conjetura de la Primavera Árabe. Eso no sucedió.

Luego de una intervención militar proveniente de Occidente en el país vecino Libia, muchos se preguntaban, ¿cuándo sería el turno de Siria? ¿Cuándo vendría la ayuda a la oposición? La respuesta en aquel entonces y aún en los presentes días, – donde se contempla la posibilidad de intervenir por el uso en terreno de armas químicas -, rayaba en los intereses políticos y económicos de las partes.

Fue cuestión de tiempo para que la situación escalara a guerra civil. La Oficina del Alto Comisionado de Derechos Humanos de las Naciones Unidas estima la pérdida de 93,000 vidas, mientras que la Agencia de la ONU para los Refugiados apunta que 1.9 millones de habitantes se han desplazado fuera de las fronteras de su país en aras de sobrevivir.

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