El futuro de Ucrania depende de cinco puntos

 

Rusia, Estados Unidos y la Unión Europea se reunieron el pasado jueves en Ginebra con los líderes interinos de Ucrania para hallar una solución a la crisis social y política que enfrenta ese país.

Seguir leyendo “El futuro de Ucrania depende de cinco puntos”

Ucrania vs. Rusia: “la amenaza militar es real”

photo (1)La tensión en Ucrania las pasadas semanas tiene fundamento. El aparente deseo de “invasión” de Rusia a Crimea es ya una expresa realidad.

Sin embargo, el doctor en geopolítica y política de Rusia, Lajos Szászdi León Borja, consideró en su conferencia “El conflicto político en Ucrania y sus dimensiones internacionales” que esta jugada rusa no es parte de una política sistemática de recuperación de territorios que antes pertenecían a la Unión de Repúblicas Soviéticas (URSS).

Seguir leyendo “Ucrania vs. Rusia: “la amenaza militar es real””

Ucrania en el tiempo de las revueltas

Incendios, palizas, asesinatos. Durante los pasados días, las protestas en Kiev, Ucrania, ya no son bien recibidas. Las nuevas leyes aprobadas el pasado jueves 16 de enero otorgan más poderes a las autoridades gubernamentales para reprimir a los manifestantes y la situación en vez de mejorar, ha empeorado.

Una legislación así pretendía amedrentar a la oposición, descontenta por la acción del presidente Viktor Yanukóvich de negarse a firmar el pacto de integración del Estado a la Unión Europea, un deseo que por más de una década ha definido el sentir de más de la mitad de la población.

En noviembre 2013, cuando Yanukóvich rechazó firmar el acuerdo y optó por ceder ante la presión de su homólogo ruso, Vladimir Putin, -quien otorgó en recompensa $15 billones en estímulo económico y la promesa de reducir la deuda petrolera-, más de 100,000 personas protestaron en Euromaidan.

Líderes de la oposición incluyendo Vitali Klitschko y Yulia Tymoshenko han asumido la discusión pública poniendo de relieve cómo la división étnica e ideológica en este país, entre la población netamente ucraniana y la rusa,  mantiene en el limbo su futuro.

Bueno, en el limbo no tanto, si consideramos que casi todos los presidentes posteriores han sido aliados o han privilegiado su relación con Rusia tras declararse independiente Ucrania de la Unión Soviética.

Entonces, ¿por qué la violencia? Porque la sociedad ucraniana no desea seguir “dependiente” en aras de definirse a sí misma como una democrática.  Lo cual es irónico si consideramos que para lograrlo esperan romper lazos con Rusia para unirse a otro sistema, la UE, como si eso resolviera la mentalidad de subyugado.

Ahora los manifestantes ha adoptado los gases molotov y las piedras como armas de defensa; mientras que la UE se mantiene callada y tampoco asume sanciones contra el régimen para que estabilice la capital.

Rusia mantiene que Occidente es el culpable de instigar las protestas pero, la violencia de estos pasados días sólo demuestra que el descontento y la tensión seguirá en aumento.

Así como, harto de la corrupción gubernamental, el pueblo formó la Revolución Naranja, un nuevo capítulo se está escribiendo en Ucrania en estos momentos.

Sígueme en Twitter: @nataliabonilla

El gas que vendió Timoshenko

800px-Tymoshenko_Appointment_Feb04_2005Por Natalia A. Bonilla Berríos

A principios del mes de mayo, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos dictaminó que la detención de la ex primer ministra Yulia Timoshenko fue una violación de derechos humanos. Esta sentencia no tiene efectos inmediatos en torno a la libertad de la líder política pero sí contribuye a la mala reputación de Ucrania en la región.

Ciertamente, el caso de Timoshenko ha debilitado la imagen del Estado frente a sus homólogos que consideran su arresto un modo de controlar la oposición.  Timoshenko es considerada, por casi la mitad de la población, como una heroína tras su comando de la Revolución Naranja del 2004 que la llevó a ostentar el puesto de primer ministra por ocho meses en el 2005 y luego por tres años (2007-2010). Su firma de un contrato con Gazprom,  la principal compañía petrolera de Rusia, fue considerada como un acto impío que puso en desventaja a Ucrania frente a su vecino a pesar de que buscara solucionar la “guerra de gas” desatada en el 2010 y que mantuvo en tensión a todo el continente europeo.

El sistema de justicia del país declaró a la ex primer ministra culpable de corrupción, entre otros cargos, y decidió por una condena de siete años en prisión. Los fanáticos de Timoshenko y países europeos mostraron su descontento con el fallo y emprendieron campañas para su liberación. La más visible y comentada fue el boicot de algunos países a la Eurocopa 2012 hiriendo la economía y la credibilidad de Ucrania en el exterior. Ese mismo año, la propia líder inició una huelga de hambre que duró 18 días en aras de conseguir respaldo y atención internacional.

Ahora con este nuevo veredicto, la presidencia de  Víktor Yanucovich tambalea más que nunca. Su deseo de conseguir una membresía a la Unión Europea (UE) se disuelve al mismo tiempo que una oportunidad dubitativa parece rescatarlo.

Aquí la noticia más importante no es el futuro incierto de Timoshenko, si la dejarán en libertad o no -Yanucovich tiene el poder de otorgarle amnistía y ha expresado que de hacerlo, Timoshenko se vería obligada a pagar una multa (opción a la que ella se ha negado)-sino el chantaje, primero implícito y cada vez más evidente, de Rusia con Ucrania.

Es un secreto a voces que después del colapso de la Unión Soviética, Rusia ha buscado restaurar su imagen imperial y expandir por ende, su influencia en la región. Bajo la administración de Vladimir Putin  se comenzó a orquestar una estructura similar a la UE llamada Unión Euroasiática que consiguió en el 2008 el respaldo de Kazajistán y Bielorrusia. Para distanciarse de las críticas inmediatas referentes a que el modelo realmente respondía a pasados intereses soviéticos, Putin dejó claro que los beneficios serían de índole económicos. Ucrania, como aliada de Rusia en las pasadas décadas, fue invitada a unirse pero tras la inestabilidad doméstica, entrada en su presidencia Yanucóvich prefirió una anexión con la UE parcializado por el trato desventajoso que hizo Timoshenko en el 2008 y la hostilidad recibida en la superada guerra de gas en el 2009.

El gas, ese preciado recurso natural que poseen Rusia y Ucrania en vastas cantidades, ha sido el hilo conductor en las disputas sin olvidar que el segundo, había cultivado una deuda millonaria a Gazprom inclusive antes del acuerdo de Timoshenko.

Ahora que en el 2013, Putin sube al poder nuevamente como presidente una de sus prioridades en este mandato es la reintegración (simbólica, política, económica; todavía sin esclarecerse oficialmente) de los estados post-soviéticos.  Yanucóvich, un líder poco diestro en diplomacia, podría sucumbir a este deseo tras ver jamaqueada su estrategia de ‘conseguir lo mejor de ambos mundos’.

Con esta sentencia del tribunal europeo, las puertas de un lado se le han cerrado hasta que no resuelva sus diferencias políticas con Timoshenko, quien en otras ocasiones se ha visto involucrada desafiando la ley con sus negocios. Por otra parte, el líder se está viendo obligado a enfrentarse sin más rodeos y sin muchas cartas a su favor a Rusia, un Estado que se ha negado a disolver el acuerdo firmado por la ex primer ministra y que ha llegado la hora de responder ‘cara a cara’.